domingo, 29 de enero de 2017

Hoy

Hoy, que el alba amaneció callada,
bajo la triste manta que te arropa,
cubierta de pasos sin huellas,
y promesas mojadas.

Hoy, que decidiste perder el vuelo,
y volar por tu cuenta en el vacío de tus sábanas,
y no perdiste, ganaste cielo...
Hoy que haces las paces con la persona que jamás debiste dejar escapar,
esa que te ha estado mirando cada día, tras el espejo, y se esconde tras tu mirada.

Hoy, que la vida te ha hecho verla con otros ojos,
y te ha demostrado que si los cierras,
ves más que si tratas de mirar latas vacías en una despensa cerrada.

Hoy, que has llegado a decir basta,
que por fin, has abierto de par en par la puerta que debías,
pues recientemente has conocido a alguien que vale la pena amar,
en los días buenos y en la adversidad,
y por fin, has empezado a quererla,
alejando de ti todo lo que ya no era,
mientras saboreas la soledad acompañada,
pues al estar sola no se está tan mal,
y a veces eres más, que con alguien que resta.

Esa persona soy yo, voy a darme una oportunidad.

Aprende a quererte, siempre vas a sumar.

Hoy me cansé, de juegos estúpidos, cartas al pasado,
años mendigando, idioteces que ya no hacen gracia,
y lágrimas que no mojan, sino que derraman tiempo innecesario.

Hoy destruí mis ganas de seguir manteniendo tu nombre en una caja,
Hoy desperté de tantas pesadillas y tan pocas verdades demostradas,
Hoy caí en la cuenta de que merezco un amor que no duela,
y hoy, mi historia de amor empieza por mí, y por mis ganas de vencer la vida.

Hoy desde cada esquina de la casa de mi memoria,
barro mis ganas de volver a saber que existes,
pues no hay cosa que más duela, que ver que tu vida pasa,
y se acaba, persiguiendo fantasmas que no vuelan.

Y joder, he llegado a sonreír,
sintiéndome liberada.
Se acabaron las mentiras,
se acabó tanto para nada.
No imaginas la paz que queda en mi alma,
y mi conciencia tranquila me calma,
de cualquier tempestad que ya sufrí por dentro.

Pero lo que sí sé, es que la vida es sabia.
y que cuando aprenda a regarme y florezca,
seré la flor que nadie ni nada podrá deshojar,
y sé que tarde o temprano, el destino nos guía,
hacia nuestro verdadero camino.

Todo pasa por algo,
y le doy las gracias a la vida,
por darme verdad,
y no robarme lo más importante en esta vida:
el tiempo, que me debo a mi misma,
y quién sabe,
en un futuro,
a alguien que me mire como si fuera su octava maravilla.

Yo te deseo tanta suerte,
como merezcan tus lágrimas de mentira.

Gracias vida, por hacerme llorar,
ahora tengo los ojos abiertos,
decididos a continuar,
y me siento plena, me siento entera, completa.
Y con ganas de luchar.



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