dar vueltas a la vida,
cuando ella gira cada día y ni consigue encontrarse.
Nos empeñamos en definir tiempos,
pluscuamperfectos,
imposibles,
pues el ahora ya es pasado,
y el futuro no existe,
a no ser que pase por delante en este preciso instante.
Es increíble,
acojonante,
pero no hay nada que nos defina.
Nada que nos marque ni que nos encuadre.
Por eso mismo,
somos libres para saltar de nuestro propio enganche al suelo,
somos libres y debemos serlo,
para dejar todo por amar el aire.
Tan sólo,
deja de ver con la vista cerrada,
y abre tu mirada al mundo que tienes delante.