miércoles, 15 de febrero de 2017

Adiós

Cuando cortas los hilos,
de cualquier relación, 
viene la angustia,
luego la desesperación,
superación le sigue,
y acaba en el renacer,
y su ilusión.

Curiosamente, 
no nos queremos ni como personas,
mientras queremos a personas como si fueran mundos.

Salvaguardamos las distancias,
con las cortas, amor y sexo,
mientras el miedo no es superado, ni hablado, ni escuchado ..

El miedo no nos aleja,
nos alejan las personas,
pues a veces, ya no son lo que eran..
ya no son quienes juraron, e hicieron ciertas promesas..

Este poema viene a decir,
que no hay nada más bello que seguir,
por tí,
sí, por tí.
Nadie vive por nadie,
y nadie muere por nada.
Vives, en tí.

Lo bonito sería, que todos nos sintiéramos enteros, sin buscar mitades que recortar para llenarnos a nuestro modo.

Lo bonito sería no engañar a las personas que amamos, con palabras, que descubren la trampa más rápido que quema el fuego del papel de las mentiras.

Y ahora, 
a cien kilómetros de tí,
te digo, no me importa nada más que yo, aunque te deseo lo mejor,
fue bonito mientras duró, 
pero cada día, sé, que di mas de la cuenta, tanto que la perdí entre querer demasiado a cada una de tus excusas,
tanto, que no supe ver tu doble jugada, interrumpida por no saberte ir a tiempo, ni yo dejarte ir..

Tú sabes, en el fondo de tí,
que te quise como nadie lo hará jamás, 
me atrevo a decir,
Sin perder la razón,
Pues ya la perdí una vez..

Yo sé, ahora, por fin.
que me quiero hasta el final,
y que nada ni nadie pondrá hacerme creer opción en vez de lugar,
porque soy mi primera de todas, 
y sé, que algún día, muy dentro de tí,
Sentirás que ya no estoy, 
pues yo lo ya lo empecé a sentir.

Duele.
Tú ya no.
Duele saber, que fuimos más de lo que podíamos ser.
Duele, no lo voy a negar, quererte a rabiar hace siglos de hoy, 
y hoy indiferencia viene a mostrar el camino más crudo, pero el real.
Y hoy que estoy a pasos de acostumbrarme a mí,
y no me duele estar sin ti,
pero extraño, mi yo que te extrañaba,
juraba morir por ti.., y no mentía, solo sentía, 
pero ahora todo se apagó,
y ya no hay nada, 
lo nuestro se ahogó con el paso de las tormentas.

No hay cajón para llenar, 
ni caja que destapar,
todo se acaba,
pero todo acaba de empezar.

Te deseo lo mejor, pero no vuelvas a llamar.
yo estaré lejos de aquí.
cuando te acuerdes de mí.

Soñaré con mi vida, viviré mi sueño.
Lograré ser la mejor, tejiendo cada uno de ellos..
Siempre yo.

Gracias si algún día me enseñaste, algo de esto.

Hasta... Adiós.



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