Mi corazón,
malherido y desplumado,
desnudo de sus preciosas alas,
semivestido con su caparazón de niebla,
salió a pasear sin cinturón de ninguna seguridad,
chocó contra puertas abiertas,
y cerró con llave candados de promesas,
tirando la llave al río,
deshaciéndose de todo lo que quemaba,
y se hizo cenizas,
tras cada día,
tras cada calada,
desvaneció entre ellas,
y se juró no volver a latir fuerte,
por nada,
que no supusiera su propia existencia..
Pero olvidó,
que no se pueden hacer promesas vacías,
al cielo oscuro, y penetrante de los deseos.
Olvidó que cuando más alto gritas,
cuánto más alto ahuyentas a la suerte,
lo que menos esperas aparece,
lo que dabas por perdido vuelve,
lo que dejaste de sentir, te hace sentir valiente
pero ahora que vuelves a sentir fuerte,
tendrás que vivir bajo la agonía de tu presente,
y no podrás rehuir..
Pues cada día sufrido, sentido, vivido..
te ha conducido,
hasta el lugar donde pisan tus pies,
y por más que te niegues a aceptarlo,
el pasado ya esta caducado,
y la esperanza del futuro se encuentra a tu lado,
Esperando,
que la sonrías mientras te está mirando.

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